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  Noticias de la DNDA

 

¿Cómo se protegen los cómics en Colombia?

 

Unos dicen que el cómic surgió hace 40 mil años con las pinturas rupestres o hace 14 mil años con las pinturas egipcias. Otros dicen que fue con el nacimiento de la imprenta en 1440 y otros con el surgimiento de la litografía en 1789. Hay quienes aseguran que su inventor fue Josef Franz von Goez en el año 1783, con el primer libro de historietas llamado "Lenardo und Blandine"; otros dicen que fue Thomas Rowlandson en el año 1809 con su obra gráfica "Los viajes del doctor Syntax". Hay quienes consideran que surgió en el año 1837 cuando el suizo Rudolph Töpffer publica la primera tira cómica de la historia: "Las aventuras de Obadiah Oldbuck". Y los últimos aseveran que su nacimiento fue hasta 1930, con la revista Le Caricature, la cual inauguró la caricatura política.

Independiente del año en qué surgió o el nombre de su precursor, el cómic es un género literario que ha sabido ganarse un espacio en la literatura universal y en el gusto de un público muy selecto que oscila entre diferentes edades. Hay cómics para todos los gustos: de héroes, de antihéroes; históricos, de aventuras, costumbristas, de humor, de ciencia ficción; eróticos, de deportes, entre muchos otros.

¿Pero cómo se protegen o se registran estas historietas? Es una de las preguntas que más se hacen sus creadores y cuya respuesta es muy sencilla: En Colombia, dicha protección se hace ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor de manera gratuita como obra literaria, ya que el cómic es considerado un género literario y como relato gráfico, está compuesto por ilustraciones y viñetas, o incluso por solo ilustraciones. Aplicándose el mismo criterio que para el libro ilustrado, por lo cual, cuando se hace la solicitud del registro, se debe adjuntar al final, una copia de la obra la cual debe contener el cómic completo, es decir, todos los elementos que lo componen (ilustraciones, viñetas, textos).

Esto quiere decir que al registrar el cómic como obra literaria también se está registrando al tiempo las ilustraciones o dibujos que este contiene. Incluso, en una futura versión del registro en línea, se contará con una subcategoría del registro de obra literaria, que se denominará: Cómic o historieta.

Si además de este registro, su autor quisiera registrar las ilustraciones de manera compilada, también lo puede hacer, diligenciando el formulario de obra artística, aunque no es necesario por lo anteriormente explicado. Además se debe tener presente que al registrar las ilustraciones compiladas en una misma obra, el derecho que se adquiere es como compilador de la obra artística, no como el creador de dicha obra. La otra opción sería registrar cada ilustración por separado, lo cual no es práctico, además de innecesario, por lo cual la opción más idónea, segura y ágil para registrar un cómic es como obra literaria, incluso si este se compone únicamente de ilustraciones sin texto, pero las cuales narran de manera visual, una historia.

En conclusión e independientemente del registro que desee realizar el autor sobre su cómic, este es un género literario que goza de protección por Derecho de Autor y el cual se puede registrar en nuestro país, de forma fácil, gratis, segura y de manera virtual ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor, a través de www.derechodeautor.gov.co.

 

 

Por: Natalia Arias Puerta, Coordinadora de Comunicaciones y Servicio al Ciudadano, DNDA.